Nuestra Historia

 

Hace aproximadamente treinta y siete años, empezó la aventura del Club Albedro. Sólo se contaba con un objetivo bien definido: dedicarse al tiempo libre de niñas que estaban viviendo sus mejores años para la formación de la persona, y hacer de él un tiempo divertido y formativo.

Como no se disponía  de medio material alguno, el proyecto empezó en el garaje de una de las familias entusiasmadas con el mismo. Entre garaje y jardín, se pasó el primer año. El destino siguiente fue un pequeño adosado ubicado en los alrededores de la Estación de Pozuelo de Alarcón. La casa no reunía las condiciones mínimas para poder invertir en tiempo libre y sólo sirvió de sede un curso escolar. El septiembre siguiente, en la C/ Caridad -también de Pozuelo-, y gracias “a la caridad” de una señora que nos brindó su casa, iniciamos y terminamos aquel curso. Por aquel entonces, el grupo de asociadas ya era numeroso y muy variado en edades. La necesidad de una sede propia para poder atender la demanda de muchos padres que deseaban la ayuda del Club, nos hizo acentuar las gestiones necesarias para conseguirlo. Tuvimos un año más de provisionalidad. En este año las niñas se dividieron en dos grupos: las mayores tenían sus actividades en una casa de Aravaca, que se estaba terminando de construir; y las pequeñas, en el sótano de una casa de Somosaguas, en la que empezaba otro proyecto similar al nuestro. El siguiente curso escolar se inició ¡por fin! en la que sigue siendo, hoy, nuestra sede ­-treinta y dos años después-: un adosado de la Urbanización 109 Villas de Pozuelo de Alarcón: una casa con muchas escaleras y un pequeño patio por el que han pasado ya muchas niñas.

nuestra historia Es curioso saber que, desde entonces, han funcionando tres grupos de asociadas de distintas edades, que siguen teniendo sus actividades en los mismos días de la semana. Estos son nuestros “queridos martes, miércoles y viernes de club” para nuestras asociadas pequeñas, medianas y mayores, respectivamente.

Muchas gracias a tantos padres que durante todos estos años han apoyado, confiado y hecho posible este proyecto formativo para el tiempo libre de sus hijas, que es el Club Albedro.

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